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La ciudad del futuro : Eficiente y sostenible, ya es posible

 

La manera de vivir actual resulta totalmente insostenible…

En las épocas pasadas el hombre fue capaz de coexistir en armonía con la naturaleza. Más de 10.0000 años atrás el ser humano “decidió reclamar la tierra como propia”, desarrollando la agricultura y construyendo las primeras estructuras permanentes. Tras ese cambio empezaron a aparecer pueblos y aglomeraciones, que con el pasar del tiempo gracias al comercio se transformaron en ciudades.

En aquel entonces la principal fuente de energía era el carbón, y poco a poco la industria de la ciudad empezó a desarrollarse más y más. El gran proceso de la revolución industrial llevó a cabo el trasladado de las personas, que antecedentemente trabajaban en la campaña, hacia las nuevas ciudades. Gracias a los recursos energéticos y a la tecnología, la vida del hombre tuvo un crecimiento y una evolución continua, día tras día más frenética, hasta llegar a los días actuales.

Quizás sea interesante parar un momento y pensar sobre algunas de las consecuencias tras la globalización. Los recursos necesarios y utilizados por las grandes ciudades proceden de territorios lejanos, y los residuos urbanos se disponen casa vez más distante. Resulta muy curioso ver como el campo puede vivir sin la ciudad mientras al revés sería prácticamente imposible, puesto que las metrópolis dependen de vasta áreas productivas ubicadas fueras de las mismas.

Sin lugar a duda podemos decir que el origen de los problemas ambientales reside en las urbes. En el siglo XX estos lugares se han transformados en el hábitat natural y más difundido de la especie, reconfigurando por completo el mundo rural.

Producción, consumo, transformación de recursos, degrado de materia y energía solo algunos de los problemas, al que la humanidad debería seriamente encarar antes de enfrentarse a contratiempos más grandes todavía.

– El futuro de la ciudad depende de su sostenibilidad ambiental.

Las contradicciones entre desarrollo económico y ambiente emergen con mucha fuerza en las ciudades, evidenciadas por la situación económica e social del hombre. El problema en si no son los grandes aglomerados urbanos, sino la manera errónea de gestionarlos. Ciudades como Londres necesitan un área 300 veces más grande de ellas mismas para poder auto sostenerse. Recopilando estos datos deberíamos enfrentarnos a los hechos, pensando que nuestra época precisa de un cambio inmediato.

Fuente: LifeGate

 Un nuevo modelo de gestión urbano podría solucionar gran parte de los problemas, abarcando leyes ecológicas capaces de proporcionar a los ciudadanos una vida social creativa, sostenible y justa. Quizás el primer paso hacia un reconfiguración moderna de la especie, seria identificar los puntos débiles de una forma de pensar, que inevitablemente nos hicieron caer en esta situación de total insostenibilidad ambiental.

 

¿Qué es la sostenibilidad?

Antes de todo hay que aclarar que mencionando la palabra sostenibilidad nos referimos a un enfoque estratégico que planteas diferentes variables, teniendo en cuenta el ambiente, la sociedad, la economía y el conjunto de principios, normas y procedimientos relativos a la gestión y la gobernanza de una sociedad, de una institución y un fenómeno colectivo (Governance). Diversamente si la perspectiva se limita solamente a abarcar el medio ambiente y la sociedad, en este caso estamos hablando de Ecología.

 

La Sostenibilidad como tal puede ser definida como el estudio de las interacciones entre el funcionamiento de sistemas naturales y artificiales, apto a mantener en equilibrio el ecosistema originario. De hecho esa palabra indica una estabilidad que se puede obtener entre el satisfacer las exigencias presentes en nuestra sociedad y la de las generaciones futuras respectando nuestro planeta, recordando que los recursos que nos ofrece la tierra son limitados.

Por lo tanto cuando hablamos de sostenibilidad deberíamos pensar que también la salud de nuestra sociedad está involucrada en este proceso, capaz de tomar las decisiones adecuadas para garantizar una correcta vida de toda la población, examinado los efectos a largo plazo de las acciones tomadas preguntándose sobre cómo mejorar.

 ¿Qué tiene que hacer una ciudad para ser sostenible?

 Tras aprender todas estas informaciones nos falta poder conocer cuales son los pilares de este importante estudio, que abarca tres parámetros principales.

– Social Performance

Esta categoría se ocupa de la salud y de la calidad de vida de las personas, prestando fuerte atención en aspectos como: expectativa de vida, equidad en la remuneración, costo de la vida, el crimen, gastos para adquirir una vivienda y tener la capacidad de equilibrar el trabajo con la vida privada (work-life balance).

 – Ambiente

Este segundo parámetro se refiere exclusivamente a los varios factores concernientes con el medio ambiente como: las emisiones, la energía, la contaminación, el utilizo de energías renovables, gastos de energía eléctrica, desastres naturales, potabilidad del agua, contaminación del aire, emisión de gases y residuos reciclados.

 

 – Salud financiera

Este tercer parámetro se ocupa del  estado meramente financiero de industria y personas, registrando criterios como las perspectivas de negocios para los empresarios mirando hacia la “simplicidad” en originar una actividad, y la consecuente importancia de las metrópolis en el escenario global del business.

 

Realizar ciudades sostenibles también significa darse una visión del futuro amparando valientes estrategias, utilizando unas cuantas acciones aptas a concretar una arquitectura más sostenible. Por consiguiente resulta francamente imprescindible salir desde la jaula de la utopía migrando hacia la materialización, manifestando la concreta posibilidad de vivir de forma diferente los espacios urbanos, consultando cultura i ciencia. Justo desde las grandes metrópolis hay que implementar las estrategias valientes para demostrar que Urbano y Sostenible puede y deben coexistir, para realizar un mundo mejor.

 

¿Qué podemos hacer nosotros?

 

Como habitantes podemos ayudar a mejorar las ciudades comportándonos de manera más responsable, utilizando los recursos en la forma correcta otorgándole el tiempo necesario para la regeneración de los mismos. Lamentablemente al día de hoy no hay mucha atención hacia esta dirección, y por esta simple razón elementos básicos y esenciales como oxígeno y agua, escaseces año tras año disminuyendo en cantidad.

 

Con un pequeño esfuerzo diario, que tras unos días se transformaría en una normal rutina, podríamos realizar un sustancial cambio de vida que multiplicado por los millones de ciudadanos de una metrópoli significaría mejorar sensiblemente y fácilmente esta desagradable situación. Trasporte público, el hábito de ir andando, utilizar el auto solo cuando sea estrictamente necesario, equipar nuestras viviendas con paneles fotovoltaicos solo algunos de los ejemplos que ayudarían a optimizar este escenario.

Fuente: Futurimagazine

 

 

Desde hace tiempo varias ciudades en el mundo se encuentran en un proceso evolutivo, y a pesar de que el transcurso de esa fase de desarrollo hacia el sostenible necesitará una larga duración, sus beneficios resultarán significativos. El curso de la humanidad es demasiado frenético y su nivel de estrés resulta honestamente excesivo. Para que en un futuro próximo el estilo de vida del hombre pueda sobrevivir las ciudades deberán saber transformarse, sabiendo que los ideales quiméricos de hace unos años atrás ahora ya son la realidad.

 

Fuente foto destacada: Giovaniadestra

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